Perdí el autobus por 2 minutos (¡Me parto la…!) y llegué al cole 30 minutos tarde, pero déjame hablar sobre cómo pasé la hora mientras esperaba el próximo. Sin embargo, no fue por ninguna desgracia porque un señor que iba al mismo pueblo me preguntó si ya había salido el bus y le dije que sí. Pasamos todo el tiempo en la parada en Madrid y en el bus hablando de cosas de los EE.UU. y de Asturias (él es de Asturias). Se nota que tiene mucho orgullo de ser asturiano porque no dejaba de decirme cómo la gastronomía asturiana es la mejor de toda España. Le sorprendió mucho al señor que sabía donde queda su pueblo de Onís de Cángas (muy cerca de los Picos de Europa) y que sí he probado la sidra y la fabada. Luego, me dijo, “Hombre, ¡que tú no eres el típico norteamericano!” Vaya sorpresa… por lo menos no me preguntó si soy chino… que eso me da tanta rabia que la gente puede ser tan corta. Aproveché la oportunidad de preguntarle a este señor que trabaja en administración qué le opinan sobre 1- el gobierno actual, 2- el estatuto catalán, y 3- el alto de fuego. Para contestar la primera pregunta, admitió que es apolítico… y como gana la vida vendiendo inmobiliaria urbana a los ayuntamientos, tiene mucho cuidado criticar al gobierno por no ofender a nadie. Como los otros españoles a quienes he hecho la misma pregunta dijo que el actual presidente de gobierno sí es flojo pero a diferencia a los demás ofreció una perspectiva nueva: que hay que juzgar sus hechos. Como un hombre de negocios, dice que el presidente de gobierno, por lo flojo que es, se ha sido rodeado por asesores buenos – y que después del Rey, el que manda en España es el actual Ministro de Hacienda. Como no me fijo tanto en la sección de economía en el periódico o en el telediario, no tengo la capacidad de afirmar o negar lo que dice éste. No dijo tanto sobre el estatuto catalán salvo que los catalanes son antipáticos y que le falta un hervor al actual jefe de un partido catalán. En cuanto al alto de fuego, dijo que la primera reacción debe de ser la alegría que la banda terrorista ha dejado las armas permanente y que ha hecho la declaración del alto de fuego sin distorsionar las voces en la grabación (aunque todavía llevaban las capuchas emblemáticas de la organización). No obstante, admitió que hablaba con la mente fría y que por suerte, no le ha tocado ser víctima del terrorismo y sigue preguntándose si dialogar con los terroristas fue lo que promovió el alto. Bueno, pues ya está… pensaba que sería genial compartir esto con vosotros… fue la primera vez durante esta experiencia de prácticas en que no me dormí.
Pues, al llegar al cole, todos los alumnos me comentaban que estaba tan moreno (pasé el último finde en las Canarias) y que ahora parezco a un marroquí (pues muy bien, paso de ser un “chino” a un “africano”) En la primera clase, ellos estaban traduciendo frases de español al inglés como “¿Te gusta pasear por el bosque?” Circulaba por el aula ayudando a los alumnos con las traducciones y me resultó un poco difícil explicar que la preposición “por” en inglés tiene muchos significados. La primera cosa que me dijeron que significaba fue “to” pero lo veo más como “a través de” – “through”. Otra cosa que me sorprendió mucho la falta de ortografía tanto en inglés como en español. Por ejemplo, todos los alumnos escribieron: “¿De que estas asustado?” Cualquier alumno de español como 2/L podría señalar que faltan los tildes sobre la “e” de “que” y la “a” de “estas”. Otra cosa: el español es una lengua fonética, es decir que se deletrea como se habla. El inglés no es igual: muchos alumnos escribieron “wat” para “what” (qué). Entiendo que la “h” es mudo en esta palabra (salvo en Inglaterra donde aspiran esta letra), pero hombre, las palabras interrogativas son muy básicas y hay que saberlas.
En la segunda hora del día, pasé al infantil como siempre, pero resultaba que la Srta. O, la profa de inglés que siempre acompaño estaba enferma y no vino al cole. (Y que eso me jodió para el resto del día porque tenía dos clases más con ella por la tarde. Resulta que han suspendido sus clases para el día.) Pues, me quedé en el infantil pero en vez de participar en la clase como un ayudante, pasé la hora contestando las preguntas de una de mis colegas sobre el sistema educativo en los EE.UU. Ella tiene que hacer un trabajo comparando el sistema español con otros para un curso de magisterio. Le hice un esquema indicando las edades que corresponde con cada curso (“grade”) desde la educación infantil hasta la universidad: 8 años de educación primaria, 4 años de educación secundaria, y luego 4 años de la universidad.
Noté unas diferencias entre los dos sistemas. Por ejemplo: la admisión en la universidad española me parece más estresante que para las facultades norteamericanas. En España, todo depende de la media entre las notas del curso (“GPA”) y la nota de la selección. La selección es un examen al final del bachillerato que dura tres días y encubre TODOS los cursos que ha tomado el alumno: lengua, historia, matemáticas, ciencias, aun filosofía (me parece algo similar a “International Bachaloreate” – el IB en los EE.UU). El sistema de calificación en España es 0-10 y sacar un 9 es como si fuera un genio. Para aprobar el examen, el alumno tiene que sacar un 4.
Sin embargo, en los EEUU el examen de admisión (el SAT: examen estandarizado de aptitud, basado en tres destrezas: lectura, matemáticas, escritura y cada destreza calificada con una escala de 0-800 para una máxima nota global de 2400) no sirve como el único factor para entrar en las facultades; es mucho más comprehensivo. (Claro, las universidades más grandes ponen más énfasis para establecer un número de corto.) Además de entregar los resultados del SAT, el alumno tiene que entregar con las solicitudes a cada universidad los siguientes materiales: 1. un certificado de notas (para mostrar la performance en el colegio), 2. una lista de actividades extra-escolares (porque a las universidades les interesa coger a alumnos que no sean aburridos y que puedan contribuir algo interesante a la comunidad universitaria), 3. las cartas de recomendación de los profesores (normalmente, piden dos cartas para conocer al solicitante de manera personal).
Otra diferencia: la especialización y de escoger una “carera” es mucho más temprano en España que en los EE.UU. Al entrar en la universidad española, los alumnos eligen ya si quieren estudiar para ser médicos, enfermeras, abogados, etc. La educación universitaria en los EE.UU. es mucho más tradicional. Vamos con el ejemplo de una persona que quiere ser médico. En el sistema norteamericano, el alumno universitario pasa 4 años en la universidad y se especializa en algo de las ciencias: sea la biología, la química, o la física y acaba con la licenciatura (en los EEUU lo llamamos el Bachelor of Arts o Bachelor of Science – B.A. o B.S. respectivamente) en biología, química, o física. (Hay algunos alumnos que no se especializan en las ciencias pero todavía entran en la facultad de medicina.) Al sacar la licenciatura, la persona entrega solicitudes a las facultades de medicina y pasan 4 años más exclusivamente estudiando la medicina y pasan 2 años de residente. Por eso, por su enfoque y rigor, me parece que la licenciatura equivale más a nuestros títulos de másters (MA o MS) que son de nivel posgrado que el BA o el BS.
Otra diferencia: la educación universitaria en los EE.UU cuesta más que en España. La educación universitaria en España es casi gratis, subvencionado por el estado. Por eso, no cabe duda que la admisión en las universidades españolas se presenta mucho más riguroso que para las norteamericanas. Los españoles quedan boca abierta cuando les digo que un año en la facultad le cuesta al alumno casi 40.000 euros (6.640.000 de las antiguas pesetas). Multiplicado por cuatro años son 160.000 euros (26.560.000 de las antiguas pesetas) – el precio de la educación universitaria en los EE.UU en una universidad privada. En la pública, puede costar la mitad del privado. Yo diría que como los EE.UU son la sociedad por excelencia del capitalismo y consumidores, lo que paga el alumno es la marca de un producto… que tenga el nombre de Harvard en el diploma. Para los no-norteamericanos que leen esta bitácora, claro que la mayoría de las familias norteamericanas puede pagar estas cantidades y por eso existe becas, pero la mayoría de las becas son préstamos y las personas pasan mucho tiempo después de graduarse en deuda.
Bueno, volviendo al tema de la práctica, Sr. JM estaba en clase hoy y pasé por su clase. Me pidió que les explicara a los alumnos qué tal mi último fin de semana en las Canarias para repasar los verbos en el pasado. Algunos de los alumnos me hicieron unas preguntas. Después, como normal, el Sr. JM me deja aparte y dio su clase en la sala de informática y me hace preguntar qué estoy haciendo en este colegio si no sirvo para nada.
Como no estaba la Srta. O para la siguiente hora y como el Sr. JM tenía planificado dar un control para la última hora, pasé de nuevo al infantil. Aunque sé muy bien que jamás voy a enseñar a los más peques en mi vida salvo mis propios hijos, me doy cuenta qué divertido es estar rodeados por chicos que apenas levantan la voz a los profesores. Además, el profe de infantil tiene que ser MUY creativo y animado todo el tiempo. En una hora, no se puede dedicarse a una actividad – hay que cambiarse de actividades constantemente para que ellos no se aburren.
Total, aunque no hablé mucho de inglés hoy como debe ser el caso, aprendí muchísimo sobre el sistema educativo español. Por hablar tanto en español (hoy más que toda esta semana), me entró un cansancio que me hizo acostar a las 22h. Uy. Bueno, faltan dos semanas más en estas prácticas…. A ver qué me espere este próximo viernes.